Entradas

Comunicación desde la óptica cristiana

Juan Carlos Contento García. Los medios de comunicación son un invento del ingenio humano, bajo la inspiración de Dios. Así lo creemos todos los que nos consideramos hijos del Señor, dentro de su Iglesia, Católica, estando seguro que así lo respaldan miembros de otras iglesias cristianas. El hombre ha sido dotado de talentos especiales, desde el momento de la creación y así ha sido el mandato divino: “ Someted la naturaleza y dominadla” (Génesis 1:28) . El talento del hombre no existe sin Dios, ya que él es Alfa y Omega, principio y fin de todo cuanto existe. Ya que los medios de comunicación son invención del hombre, bajo inspiración divina, entonces deben ser instrumentos de propagación del mensaje cristiano, pues si Dios ha puesto esta herramienta en las manos del hombre, éste no puede olvidar en ningún momento que deben ser utilizados de manera constructiva y correcta, a fin de cultivar el crecimiento espiritual y el mensaje de salvación, el cual nos conduce al Reino de Dios. Es mu...

Los refugiados de la calle 9

Juan Carlos Contento García Subí las escaleras para llegar a mi oficina. En el trayecto me encontré a una vecina que lucía una cara de preocupación. Sentí la obligación de preguntarle el porqué. Respiró profundo y me contó que se vio envuelta en un pleito callejero, cerca de allí. Quedó atrapada en el centro de una guerra de botellazos y, para colmo, el carro se le apagó, siendo sus vidrios, entre otras cosas, los más susceptibles a sufrir las consecuencias. Justamente, en la esquina de la calle 9 con Avenida 20 fue el campo de batalla. Allí residen unos ciudadanos de los cuales nadie está seguro de dónde salieron. Hay quienes dicen que son damnificados. Otros aseguran que son una sociedad variada, compuesta por artistas de la calle, indigentes y otras especies nuevas de desposeídos. Lo cierto es que tomaron las instalaciones de un edificio desocupado y ahí se quedaron. Hombres y mujeres viven allí. Hasta ahora no se han visto niños y, quiera Dios que no los veamos, porque si es muy...

El amor en las cóleras del tiempo

Juan Carlos Contento García “El tiempo está bravo...ya hasta querer como que está prohibido y depende más del bolsillo que del corazón”.Sabias palabras las de aquel amable anciano, con el que me detuve a hablar por un instante, en un pueblo de los Andes. Estábamos sentados en un banquito de la plaza Bolívar, justo en frente de la iglesia, cuando vimos llegar a una mujer joven, vestida de blanco y, casi al mismo tiempo, se apareció un mozo, cuyo atuendo pregonaba a los cuatro vientos que él era el novio. Fue así como empezamos a trabar conversación. Me contó que en sus tiempos “Esa cosas de tener amores era una broma muy seria. Todo era muy ceremonioso, con visitas controladas y nada de llegar tarde. Había que enamorar primero a los suegros, con buen comportamiento y mucho trabajo, a ver si querían dar a la hija. No había que pedir créditos para vivienda. Las casas las hacían ellos mismos, en terrenos gustosamente cedidos por la familia, y en tiempo relativamente corto, porque todos lo...

La ciber-decadencia

Juan Carlos Contento García Esto que a continuación expongo no es otra cosa más que la verdad pura, simple y preocupante. Comienzo por recordar que, en vista de mi necesidad por el uso del internet, no me quedó más remedio que dirigirme a un centro de navegación, con el fin de alquilar una computadora para poder cumplir con mis necesidades académicas y laborales. Una vez en el sitio, que no dista mucho de mi oficina, fui acomodado en medio de no menos de una docena de jovencitos y damitas que allí se encontraban. Era impresionante...parecían fundirse con la computadora, embelesados frente al monitor, para tratar de ganar un juego, de esos que están de moda. Llamó poderosamente mi atención, al tiempo que destempló mis oídos, aquella sarta de malas palabras, pronunciadas algunas veces casi a coro y, otras, como en un contrapunteo, amén de los gritos que afloraban cada vez que alguno ganaba o perdía una jugada. El mayor de ellos, según su apariencia, no tenía más de trece años; los demás...

PRIMATUS CHOFERIS

Juan Carlos Contento García Que hermoso es cuando el hombre , mediante su recto proceder, hace alarde de su supremacía en el reino animal, dando una clara demostración de que, aunque – según Darwin- provenimos del mono, hemos marcado una distancia considerable entre nuestro pariente simio y nosotros. Sin embargo, no siempre es así. Se puede confirmar con solo transitar por cualquier calle de nuestro hermoso país, y observar por unos instantes los hábitos del homo-sapiens venezolano, al manipular ese tan moderno y necesario invento, llamado automóvil. Se puede pensar que es algo psíquico, pero refleja un problema somático: se ha alterado el sentido de orientación. Lo que para algunos es izquierda, para otros es derecha y aunque se ingieran flechas, no se daña ningún órgano del sistema digestivo. La resistencia a respetar el sentido de una vía, ha generado inmunidad a las mordidas que propinan – muy eventualmente - algunos seres, que aunque visten de marrón no son monjes carmelitas. Lo q...

Al árbol debemos

Juan Carlos Contento García. Con estas palabras comienza una canción, tal vez una de las primeras que aprendemos en nuestros menudos años escolares y que se refiere directamente al amor, cuidado y veneración que debemos profesar a ese silente pero vigoroso y colorido cohabitante de nuestra madre tierra: el árbol. En épocas pasadas, haciendo memoria sobre el tiempo de los padres de quienes nos dieron la vida, y más allá, los árboles representaron una forma de vida imprescindible para la subsistencia del ser humano. El recurso madera estaba presente en muchos de sus quehaceres y era materia prima para solventar muchas de sus necesidades, desde construir una casa, hasta alimentar la hornilla de una estufa para preparar los alimentos, pasando por el uso de sus cortezas y hojas en la elaboración de infusiones que devolvían la vida, como en el caso del eucalipto. Se usaron los árboles como hitos vivientes, para demarcar territorios y linderos; para reemplazar postes y estantillo...

DOS GUITARRAS DE CARORA Y DEL MUNDO: un cuadro hecho con letras

Tanto los asiduos lectores de literatura sofisticada, como los de vista y objetivos rápidos en la lectura, persiguen siempre un elemento clave para su gusto. Pueden ser los delirios que provocan los eruditos consumados, con su despliegue de poca modestia en su escritura, o el simple ejercicio de la mente, que proyecta pensamientos a diestra y siniestra, al tratar un escrito, impregnado de sencillez y cargado de sensibilidad. Un texto de complazca a ambas partes, suele ser difícil de encontrar, pues cada estilo tiene su público. Juan Páez Ávila, periodista e historiador larense, ha unido sus dos especialidades, permitiendo a su genio creador el concebir una obra, bajo el nombre Dos Guitarras de Carora y del Mundo, en la que recoge, acomoda y narra, la vida y obra de dos insignes músicos, guitarristas caroreños: Alirio Díaz y Rodrigo Riera. La obra se presenta en un volumen de 146 páginas, cuya portada exhibe retratos de un mural, creado por el maestro Jorge Arteaga, en los que aparecen ...